Hoy me llamaste princesa. No por mi nombre, no. Princesa. Esa palabra que tanto anhelaba que lo nombraras refiriéndote a mí. En este caso, princesa no me recuerda a un contexto monárquico, si no a una mujer que aprecias, guapa, dulce. Y esta noche lo has dicho. Me has llamado princesa. Esa palabra que juega tanto con la ilusión, como esta haciendo ahora. Y que juega con el dolor, porque a veces no puedo más con este vaivén, con este amor efecto boomerang, porque hoy me llamas princesa, pero puede que mañana para ti no exista.domingo, 26 de febrero de 2012
Hoy me llamas princesa, ¿y mañana?
Hoy me llamaste princesa. No por mi nombre, no. Princesa. Esa palabra que tanto anhelaba que lo nombraras refiriéndote a mí. En este caso, princesa no me recuerda a un contexto monárquico, si no a una mujer que aprecias, guapa, dulce. Y esta noche lo has dicho. Me has llamado princesa. Esa palabra que juega tanto con la ilusión, como esta haciendo ahora. Y que juega con el dolor, porque a veces no puedo más con este vaivén, con este amor efecto boomerang, porque hoy me llamas princesa, pero puede que mañana para ti no exista.
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