Me arden las noches y me escuecen las heridas. Me pesa lo falso, me agobian las mentiras. Amo lo prohibido, me excita lo imposible. Mastico las tardes y me fumo lo marrón y lo verde. Odio que me controlen y me digan lo que tengo que hacer. No me gusta esperar, pero me gusta que me esperen. Me río con ganas y sin ganas también. No me amarres ni intentes protegerme y ni intentes jugar conmigo porque te aseguro que perderás. Si me insultas, te respondo, si me ignoras , pues te ignoro. No me equivoco casi nunca, me equivoco casi siempre. Raramente aprendo de los errores, pero me da igual , la vida es eso : Equivocarse cada dos por tres y madurar con los daños, no con los años.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario