Y sin que te des cuenta, te tiraré al suelo, te quitaré la ropa a bocados y haré que cada parte de nuestro cuerpo se una. Como si de una gata se tratará, te arañe todo el cuerpo a base de caricias, mientras te ronronearé al oído y así enloquecerte y convertirte en una dulce pero a la vez salvaje bestia.
Tomarás mi cuerpo con deseo, con ganas de tomar todo lo que puedas de el y mucho más.
Lo haremos hasta el amanecer y veremos salir el sol los dos tumbados en el suelo del salón de nuestra casa. Los primeros rayos de sol alumbraran nuestros desnudos cuerpos y brillaremos por el sudor que desprenderán nuestros cuerpos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario